Hoy me encontré raramente mirando las cicatrices de una pasado en el que era muy débil para luchar.
Aquellas marcas que hoy sobresalen de mis muñecas, recordándome lo que fui y lo que no debería volver a ser, se vieron más claras que nunca.
Las tormentas que acecharon con fuerza sobre mi hoy ya solo son grises nubes que vuelven de vez en cuándo pero que no llueven, no llevan vientos fuertes, no me tiran.
Recuerdo volver locos a todos los que me querían ¿Por qué eran tan egoísta? Solo mi dolor y yo existíamos.
La hoja de un sacapuntas o la fina gilette robada de mi abuelo penetrando mis brazos, provocando un dolor externo que podía por unos minutos hacer ver al dolor interno como nada.
No me reconozco en lo absoluto en esa faceta oscura ¿Cómo pude ser así?.
Lo único que sé es que aprendí. Aprendí demasiado.
Ya no soy más aquel alma oscura que se refugiaba en el dolor. No soy más débil, no más.
Sin ver la oscuridad uno no puede ver la luz. Lo aseguro.
Me curé cuándo repentinamente algo muy estúpido me sucedió. Me "enamoré" y lo digo entre comillas porque realmente no era amor, pero que más da. Ese amor inalcanzable me salvó. Vi la luz acercarse y vez de quedarme es la oscura humedad la seguí.
Él tenia varios años más que yo, de echo estaba en su último año. Pero lo ví y sabía que lo quería. Lo hacía de una loca manera. En unas semanas yo era otra persona sólo por pensar en él. Los cortes perdieron frecuencia casi absoluta. Mis ropa, mi forma de ser.
Empecé a usar palabras como "Mi vida" para referirme a mis amigas y yo era anti sentimientos lo cuál realmente estaba cambiando dramáticamente. Y lo sabía y eso me hacia bien.
Él no era más que un "Hola" en mi msn o a veces ni eso. Pero me hacía feliz saber que existía. Saber que el estaba ahí. Me hacía feliz cruzarlo en las escaleras de la escuela y ver su sonrisa.
Obviamente él no quería nada conmigo, yo seguía siendo una rara aunque proceso de cambio.
Soñé cada noche con él. A veces con sus besos y otras simplemente con su sonrisa y esa mirada intensa.
Nunca me había sentido así, realmente me desconocía.
Mi lema pasó de ser "Más dolor para el dolor" a "Siempre pensar positivo" y realmente sirvió.
Lo "amaba" de una manera loca. No lo amaba exactamente a él sino que amaba la forma en que ahora los colores eran más brillantes.
Pasé de odiar los brillos a rogar por ellos, y esto sólo es un ejemplo para que vean que realmente estaba cambiando.
En unos meses las huellas de lo que había sido eran solo cicatrices en mis brazos. Mi yo del pasado no estaba más. Ni una gota de ella.
Esperaba encontrarlo en todas partes. Incluso si salía a bailar a un lugar de menores y sabía que él jamás podría estar ahí, lo veía en cada chico. Pero no estaba loca, solo estaba feliz.
Pudimos hablar con más frecuencia, pero él realmente estaba interesado en mi mejor amiga. Supongo que yo estaba tan positiva que no me importó.
Eventualmente el se graduó y con el pasó del tiempo se fue desvaneciendo su recuerdo o el recuerdo de lo que me hacía sentir. Pero siempre lo recordé, porque cambié.
Pasar por un cambió tan drástico no es la gran cosa para uno mismo porque realmente nunca asumís totalmente el desastre que eras. Pero para los demás es algo sorprendente. Lo notaba en la cara de todos. Esta versión de mi les agradaba más.
Hoy, casi 6 años después, puedo decir que todo lo que soy lo debo a lo que fuí.
Hoy sé que tengo mil piedras en el camino pero voy a dar todo por correrlas o saltarlas. Hoy prefiero volar a golpearme con ellas hasta sangrar.

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